Aromas de Andalucía

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FRANCISCO TÁRREGA
Versión: Katsuhito Inove
1.- Recuerdos de la Alhambra

FRANCISCO CUENCA
2. Taranta

MANUEL DE FALLA
3.- Danza del juego de amor

ISAAC ALBENIZ
Versión: Katsuhito Inove
4.- Granada
5.- Córdoba
6.- Sevilla

FRANCISCO CUENCA
Abyla
7.- Semblanza Meridiana
8.- Brisas del Hacho
9.- Recuerdo de San Amaro
10.- Danza de Bezú
11.- Aire Sefardí
12.- Nostalgia Caballa

FRANCISCO CUENCA
13.-. Kamakura

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AROMAS DE ANDALUCÍA

Manuel de Falla (1876-1946)

Fue el primer compositor español en crear una auténtica música culta al tomar elementos folklóricos (cante jondo, flamenco) y enlazarlos con las formas instrumentales más definidas. Obras como “El amor brujo” O “Noches en los jardines de España” ilustran perfectamente la capacidad de Falla para convertir las inspiración más genuinamente españolas en arte universal.

“EL AMOR BRUJO” es un ballet pantomima subtitulado “Escenas gitanas de Andalucía”, escrito para la famosa cantaora y bailaora Pastora Imperio y su compañía. La melancolía y ardiente pasión se consuman musicalmente. Falla se inspiró en leyendas y canciones gitanas que la madre ele Pastora Imperio le narró y cantó. La “Danza del juego de amor”, elegida para esta grabación y adaptada por Francisco Cuenca para guitarra y piano, es el penúltimo número del ballet en el que la gitana, sobre un ambiente rítmico y exótico y con un acento misterioso e intenso, recrin1Ína a su antiguo amante que se haya dejado seducir, y eso le sirve para librarse ele él y hacerlo desaparecer para siempre.

FRANCISCO TÁRREGA (1852-1909)

Guitarrista y compositor español. Su exquisita y sobria interpretación, unida a la más depurada técnica, sitúan a Tárrega como bastión fundamental del renacimiento guitarrístico de los siglos XIX y XX, Y como fuente indispensable para el estudio técnico de este instrumento. Es autor de bellísimas páginas como “Alborada”, “Capricho Árabe”, “Sueño”, “Danza Mora”, “Variaciones sobre el Carnaval ele Venecia”, etc. Pero una de sus obras más célebres es, sin duda, “‘Recuerdos de la Alhambra”, en la que una dulce melodía tocada a trémolo parece provenir del mismo patio del palacio de la Alhambra, con los misteriosos sonidos de sus fuentes. En esta ocasión se presenta con la acertada versión para guitarra y piano del compositor japonés Katsuhito Inoue que, sobre la partitura original de Tárrega, escribe una armonía, por parte del piano, que complementa y enriquece a la misma, imprimiéndole un carácter sinfónico y orquestal.

ISAAC ALBÉNIZ (1860-1909)

Compositor y pianista español. que puso sus miras en la Andalucía morisca para escribir la mayor parte de sus obras. Albéniz se erigió como pionero de la música española de principios del siglo XX y encontró su máxima expresión en la música para teclado. Obras como la “Suite Iberia”, “Suite Española” (a la cual pertenecen “Granada” y “Sevilla”) o los “Cantos de España” (“Córdoba”), respiran un grato aire popular y un lirismo refinado a los que opone una armonía profusa y compleja, inspirada a menudo en los modos antiguos. Las tres danzas grabadas en este C.D., originales para piano, han sido genialmente adaptadas para guitarra y piano por Katsuhito Inoue, combinando la belleza de “Granada“, el silencio de “Córdoba” y la alegría de “Sevilla” .

FRANCISCO CUENCA (1964)

Guitarrista y compositor, ha dedicado una parte considerable de sus trabajos compositivos a la genuina formación camerística “Dúo de guitarra y piano”. Obras como “Damasco”, grabada en el anterior C.D. de los hermanos Cuenca, y en esta grabación “Taranta”, “Abyla”, y “Kamakura”, completan su catálogo de composiciones originales para guitarra y piano.

“TARANTA”, que nace en la profundidad de los pozos mineros de Linares, la Unión… para ver la luz con un sabor acre, de plomo y plata. Crisol de culturas, de gargantas hechas lamento en la fría y oscura galería, noche eterna. Esta obra está dedicada a su padre Francisco Cuenca Domínguez. El autor se inspira en las primeras falsetas de guitarra flamenca que su padre le ensenó en la infancia, tomando formas del cante jondo o del flamenco (melódicos y armónicos típicos, obstinati rítmicos, repeticiones de tonos), profundizando en él y dotando a la obra de una gran riqueza armónica, melódica y tín1brica. “Taranta” se caracteriza por la alternancia entre un esquema armónico sólido y misterioso que toma como base la bitonalidad, y determinadas falsetas, estableciendo así, un interesante contraste de armonías como aspecto típico de este cante minero.

“ABYLA”, dedicada a su gran amigo ceutí Francisco Javier Sánchez París~ es el histórico y legendario nombre de Ceuta, ciudad española colindante a Marruecos. En ella, Francisco Cuenca se inspira en el entorno y belleza paisajística de esta ciudad, así como en la riqueza de la cultura n1usical árabe y andaluza, creando una simbiosis, ya existente por naturaleza, entre las dos y añadiendo determinados elementos de la música hindú y sefardí, también presentes en la historia de Ceuta.

La obra consta de seis danzas y cada una de ellas evoca y se relaciona con algún paisaje emblemático o aspecto cultural del rico panorama histórico de esta ciudad. La primera, “Semblanza Meridina” (Murallas, fortaleza, cultura, historia, testigo del tiempo, antes torre vigía, hoy refugio de jóvenes atletas), nos sitúa en el enigmático ambiente sonoro en el que la obra se va a desarrollar. La segunda, “Brisas del Hacho” (aproximándonos al puerto percibimos un marinero aire envolvente, mientras mantenemos fija la mirada en el Mame Hacho), ambos instrumentos alternan un bellísimo esquema melódico apoyado en una proflll1c1a armonía y persistente ritmo. La tercera J “Recuerdo de San Amaro” (Parque de San Amaro, añorado tanto en el tiempo como en el espacio), la guitarra y el piano se funden “tremolando”, creando una misteriosa y lejana atmósfera sonora. La cuarta, “Danza de Benzú” (playa, frontera, la Mujer Muerta … paisaje singular, música amiga), se caracteriza por un constante y obstinado ritmo de guajira, lleno de energía y fuerza. En esta danza, ambos instrumentos dialogan en su curso, destacando intervalos de segunda aumentada sobre un mismo diseño rítmico-melódico, característica fundamental y propia de la música árabe. la quinta, “Aire Sefardí” (Mezquita, Sinagoga, Iglesias, casas azules, azoleas blancas, tez morena, piel blanca, chirimías y palmas … ), inicia la guitarra un fragmento melódico que se ornamenta y, sobre éste, surge un vivo y rítmico diálogo entre ambos instrumentos. Finalmente, “Nostalgia Caballa” (De espalda al Hacho y frente a Gibraltar), unos sutiles armónicos de la guitarra y delicada armonía del piano, dan paso a la recapitulación del tema principal. En esta ocasión, dicho tema, se presel1la con algunas variantes tímbricas, resaltando más, si cabe, el esquema melódico inicial.

“KAMAKURA”, es el nombre ele una ciudad histórica que se sitúa cerca de Tokio. Francisco Cuenca visitó esta ciudad en una primavera y se quedó impresionado por la belleza de un paisaje tradicional japonés cubierto de las hojas blancas de los cerezos. La obra comienza creando una enigmática sonoridad andaluza-oriental, seguida de un primer bloque temático con elementos impresionistas. Posteriormente surge una canción austera, de aire oriental pero, poco a poco, la música fluye como si se tratara de un diálogo entre un pueblo oriental y un pueblo andaluz. La guitarra y el piano terminan creando un clímax brillante. Esta obra está dedicada a la pianista Yoko Takaki y al guitarrista Takeshi Tezuka.

TAKESHl TEZUKA